Perú ocupa el séptimo lugar entre 19 países de América Latina y el Caribe, con 51,93 puntos, y pertenece al grupo de adoptantes del Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA) 2025. Los líderes regionales son Chile, Brasil y Uruguay, clasificados como pioneros. La posición peruana plantea una pregunta decisiva: ¿cómo convertir el interés por la IA en mejores resultados para empresas, universidades y servicios públicos?

La edición más reciente que pude verificar es el ILIA 2025, elaborado por CENIA y CEPAL. En marzo de 2026 se publicaron sus documentos de hallazgos y fichas nacionales. Estas publicaciones amplían el análisis de esa edición; no corresponden a un nuevo ranking ILIA 2026.

Qué mide realmente el informe

El ILIA examina tres dimensiones: factores habilitantes —infraestructura, datos y talento—; investigación, desarrollo y adopción; y gobernanza. Por ello, su clasificación representa la madurez del ecosistema nacional. No equivale al porcentaje de ciudadanos o empresas que utilizan inteligencia artificial.

El índice distingue tres grupos: pioneros, con más de 60 puntos; adoptantes, entre 35 y 60; y exploradores, por debajo de 35. Perú se encuentra en el nivel intermedio: tiene capacidades relevantes, pero mantiene brechas que limitan un despliegue más sofisticado.

Los países que lideran Latinoamérica

ILIA 2025: primeros siete países de la clasificación general
PuestoPaísPuntaje sobre 100Grupo
1Chile70,56Pionero
2Brasil67,39Pionero
3Uruguay62,32Pionero
4Colombia55,84Adoptante
5Costa Rica53,83Adoptante
6Argentina52,98Adoptante
7Perú51,93Adoptante

Fuente: ILIA 2025, clasificación general.

El liderazgo exige combinar infraestructura, especialistas, investigación, innovación y gobernanza. Una plataforma popular o un número elevado de usuarios aporta dinamismo, pero resulta insuficiente para construir esas capacidades nacionales.

La paradoja peruana: usamos mucho, pero falta integrar mejor

La ficha peruana ubica al país en el grupo de alta intensidad de uso de soluciones web de IA, con seis visitas por usuario de Internet, el valor más alto de la región en esa medición. También registra el tercer puesto en el indicador de IA generativa. Sin embargo, identifica rezagos en cómputo avanzado, innovación y adopción productiva industrial. Son indicadores diferentes: liderazgo en navegación y uso no significa liderazgo integral.

Mi lectura es que Perú dispone de una puerta de entrada favorable: existe interés y familiaridad con las herramientas. El desafío consiste en convertir esa experiencia en soluciones confiables que resuelvan problemas concretos.

Una empresa puede producir más textos con IA y seguir tomando decisiones con datos desordenados. Una universidad puede incorporar asistentes digitales sin comprobar si sus estudiantes aprenden mejor. Una institución puede anunciar proyectos y carecer de responsables, presupuesto o evaluación. En cada caso, el valor debe demostrarse.

El problema regional también es de inversión y ejecución

La CEPAL señala que América Latina y el Caribe concentra el 14% de las visitas globales a soluciones de IA, frente al 11% de los usuarios de Internet. Pero recibe apenas el 1,12% de la inversión mundial en IA, pese a representar el 6,6% del PIB global. El informe también advierte que muchas estrategias nacionales carecen de financiamiento, mecanismos de implementación y evaluación de impacto.

El entusiasmo existe. Las capacidades para sostenerlo y escalarlo siguen siendo desiguales.

Una agenda práctica para el Perú

A partir de estos hallazgos, propongo cuatro prioridades:

  • Seleccionar problemas medibles: reducir errores, tiempos de atención, desperdicios o costos de operación.
  • Preparar los datos: asegurar calidad, acceso autorizado y responsables de su mantenimiento.
  • Formar capacidades aplicadas: combinar conocimiento del negocio, análisis de datos, evaluación de resultados y supervisión humana.
  • Escalar con evidencia: comparar el desempeño antes y después del piloto, incluyendo costos y fallas.

En educación, esto implica evaluar comprensión y capacidad de verificar respuestas. En empresas, exige medir mejoras operativas. En el sector público, demanda comprobar beneficios para los ciudadanos.

Perú tiene una posición favorable para avanzar. El siguiente salto dependerá de cuánto valor pueda demostrar con la inteligencia artificial y de su capacidad para sostener ese valor en el tiempo.

Del interés a una iniciativa medible

Identifique las capacidades y oportunidades de su organización.